martes, 25 de noviembre de 2014

Throwback #1



No se ni porque estoy haciendo esto, porque te escribo esta especie de carta, de confesión o de declaración. Son tantas las palabras que vienen a mi mente que no logro ponerlas en orden y darles un sentido. No se ni por donde empezar, mi interior esta lleno de sentimientos encontrados, sentimientos que no me dejan dormir por las noches ni vivir durante los días. Una forma de empezar podría ser diciendo que lo siento, pidiéndote perdón, pero creo que eso sería injusto, sobre todo para mi, ya que no considero que la culpa de esta historia sea solo mía. Las cosas cambiaron muy rápido, se acabaron casi a la misma velocidad que comenzaron. Tantas noches hablando hasta las tantas de la madrugada, tantas palabras, tantos besos, tantos te quiero… muy pocos verdaderos aunque intentásemos auto-engañarnos. Pasaron seis meses, seis meses sin miradas, ni palabras, sin interés mutuo… y así, de repente, todo vuelve, pero ese todo a la vez es nada. Le he dado muchas vueltas, he analizado mis pensamientos, o más bien mis sentimientos y puedo decir, al fin, que nada, ya no me produces nada, no me afectas en absoluto. ¿Suena cruel, verdad?. Sabes que prefiero ser sincera y directa,  aunque duela, es mejor que vivir engañado. Se que te vas a enfadar y que no me vas a volver a mirar ni a dirigir la palabra; aunque lo niegues, tanto tú como yo sabemos que esta historia nunca saldría hacia delante, somos muy diferentes, demasiado. No se porque motivo paso lo que paso la otra noche, no estoy diciendo que me arrepienta, pero tampoco me siento orgullosa. No te estoy diciendo que quiera olvidarlo, o que no quiera volver a verte, ni a saber de ti, simplemente quiero que intentemos ser amigos, algo que ambos sabemos que es muy complicado, prácticamente imposible. No tengo mucho más que añadir, solo necesitaba liberarme al fin de todo. Para mi esta historia no tiene un punto y seguido, es un gran punto y final.

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